¿Quiénes somos?
En Espíritualidad en Danza, contarás con la guía de dos personas altamente capacitadas que te acompañarán en los ejercicios espirituales a través de la contemplación, el diálogo personal, las celebraciones y la biodanza. Sus conocimientos y experiencia se combinan para ofrecerte una experiencia única que te permitirá explorar la conexión entre tu interior y el movimiento del cuerpo.

Víctor Vallejo Viciana
Acompañante espiritual
Soy una persona abierta al misterio de la vida. Desde mi infancia comencé a admirar la belleza de la naturaleza y a comprender que la razón fundamental para vivir es el amor. Ahora entiendo la espiritualidad como un encuentro con uno mismo, con los demás, con la naturaleza y con el misterio de Dios.
Admiro profundamente a Jesús de Nazaret y considero que el mayor tesoro de la espiritualidad ignaciana se esconde en la Contemplación para alcanzar amor. Una contemplación que nos invita a descubrir que "todo es don y gracia", puro regalo amoroso de Dios lo cual nos lleva a la generosidad.
La vida me ha concedido el regalo de conocer a Ana con la que he descubierto el poder de unir contemplación y biodanza . ¡Espero compartir esta alegría contigo pronto!

Ana González
Profesora de Biodanza
La música y la danza han sido siempre parte esencial de mi vida y fuente de inmenso disfrute.
Mi amor por las personas y mi vocación por aliviar el sufrimiento me llevaron a estudiar medicina. He acompañado a personas a morir en cuidados paliativos y a nacer en un hospital de Nicaragua. Operar a un joven herido en la guerra me impactó mucho y me hizo reflexionar sobre el valor sagrado de la vida. Estar presente en el umbral del nacimiento y de la muerte me ha permitido tocar esa dimensión sagrada donde lo humano se encuentra con lo eterno.
Con los jesuitas conocí la meditación, el silencio y la "Contemplación para alcanzar Amor" de San Ignacio que Víctor transmite de manera natural y única.
La Biodanza me ha regalado la posibilidad de unir todo lo que me hace vibrar: la música, el movimiento, la conexión con las personas y esa dimensión trascendente que da sentido profundo a la vida.